Sistemas

Se trata de una solución a base de chapa de acero o aluminio, perfilada según distintos modelos Hiansa, que conlleva indudables ventajas tanto económicas como estéticas y de montaje.

El revestimiento de esta chapa para acero puede ser galvanizado o prelacado en silicona poliéster, policloruro de vinilo (PVdF) o Plastisol, según los requerimientos ambientales y la ubicación geográfica del edificio. Los colores pueden ser los estándares para chapa metálica o cualquier color de la carta Ral, dependiendo de la cantidad y el plazo de suministro que requiera el proyecto. Asimismo se dispone de una gama de colores metalizados en la calidad Plastisol, denominada Celestia.

Los espesores habituales de la chapa se encuentran entre 0,5 y 1,5 mm. El tipo de perfil a seleccionar así como el espesor del mismo, vendrá dado tanto por la distancia entre apoyos como por el efecto estético deseado en fachada.

Con este material se pueden diseñar fachadas simples, sin aislamiento o fachadas aisladas, con un doble perfil metálico y el aislamiento necesario entre ambos.

También existe la posibilidad de utilizar un perfil tipo bandeja, con el objetivo de eliminar las correas de fachada y obtener una superficie plana en la cara interior de la misma.